Los sensores ultrasónicos son dispositivos que utilizan ondas sonoras para medir la distancia. Pueden emitir ultrasonidos de alta frecuencia y recibir ondas sonoras reflejadas para determinar la posición y la distancia de los objetos. Este tipo de sensor se utiliza ampliamente en diversos campos, como el radar de marcha atrás para automóviles, la medición industrial, el control del nivel de líquidos, etc. La principal ventaja de los sensores ultrasónicos es que no son sensibles a las condiciones de luz y pueden funcionar de forma estable en diversos entornos, incluidos entornos con polvo, humo o niebla. En pocas palabras, los sensores ultrasónicos realizan mediciones precisas sin contacto enviando y recibiendo ondas sonoras para "escuchar" el entorno circundante.